6.25.2014

La España profunda


Hoy voy a publicar este post que escribí hace unos años y que no sé por qué tenía en la recámara.
Afortunadamente, mi tía María no sabe ni que existen los ordenadores, así que no hay peligro de venganzas...allá va!


Quisiera mediante este escrito, rendirle pleitesía a los personajes que, como mi tía abuela María, imprimen un carácter nacional, dando lugar a lo que se conoce como "La España Profunda".
Como en todas partes, la idiosincrasia de las distintas regiones de España, tiene una etiqueta. Así, los madrileños ante el resto de nuestros paisanos tenemos fama de chulos, los catalanes la tienen de tacaños, o los castellanos de autistas.
Pues bien, mi tía María es una persona que reafirma esa creencia popular: con casi 80 años es la persona más castiza, y con más caradura y desparpajo que conozco.
Como todas las grandes personalidades, tiene una GRAN debilidad (bueno, mas bien dos): el anís y el vino tinto.
Hay que tener en cuenta que mi tía se crió en plena posguerra en Madrid y que, en esos años, cubrir las necesidades mas básicas era casi un privilegio, así que del vino ni hablamos, por eso ella, cuando la reñimos por estar empinando el codo, siempre nos sale con el argumento de que tiene mucho tiempo que recuperar y mucho vino pendiente!
Entre otras lindezas, tenía la puñetera manía de llamarnos a mi hermano y a mí en público, por apodos que ella considera cariñosos y que solían terminar en escarnio público, por ejemplo:
-Tito, pichita de oro, ven a darle un beso a tu tía.
-Pietraaaa, chocholoco, tráeme una botellita de vino del bar!!!
Todo esto a voz en grito y en plena calle, si se terciaba. Cuanto más avergonzados nos veía, más gritaba...(cómo no voy a necesitar terapia?).
María , además de tía de mi madre, es también su madrina y protagonizó un encuentro que casi hace salir a mi padre por patas al poco de empezar su relación.
Resulta que quedaron para presentar a las respectivas familias y cuando la tía María hizo su aparición estelar, se acercó a mi padre, le agarró por el cuello y le susurró al oído:
- Mira, cabronazo, como le hagas llorar a mi Cristina, te clavo las uñas en la yugular y hasta que no chorree tu sangre por el suelo, no te suelto.
Por cierto, soy su tía María.
Mi abuela, que presenció la escena, tuvo pesadillas durante un mes!
En fin, así se las gasta la tía María.
La última que me hizo ocurrió hace 5 ó 6 años.
Fuimos a cenar mis padres, ella y yo a un restaurante y pedimos los típicos entremeses (jamón, queso, chorizo, etc.). Cuando los terminamos y sólo quedaban las mondas y la corteza del queso, la muy...(no me atrevo a ponerla un calificativo adecuado, porque en el fondo es muy graciosa), llamó al camarero y mirándome a los ojos le dijo:
- Oiga usted, haga el favor de ponerme todo esto que ha sobrado en papel de aluminio, que la niña tendrá que comer mañana.
Desde entonces sólo la visito en su casa, nunca, nunca, nunca en lugares públicos...y es que sabe más el diablo por viejo que por diablo.

6.15.2014

Doctor Jeckyll y Mr. Hyde






Se veía venir. He estado tratando de contenerla porque es una triste y una sinsangre, pero no me ha hecho ni puto caso, como siempre.
Petra está en la ciudad para bajarnos la moral a todos. Yo os lo advierto, os vais a divertir mucho más conmigo, que no por callada he estado quieta, no.

En estos años he tenido un niño, he encontrado un trabajo más o menos digno y me he mudado a un barrio residencial. El Atleti ha ganado una liga y España un mundial y dos eurocopas,  he aprendido a hacer una colada sin que toda la ropa termine del mismo color y sigo preparando las mejores lentejas.

Qué os pensabais, cabrones? Y hay más: la ley de la gravedad ha descargado toda su cruel realidad sobre mi (sobre Petra también...que se joda!), me tengo que teñir religiosamente el pelo cada mes porque las canas se han cebado conmigo...en fin, que el tiempo no pasa en balde y seis años son seis años.

También hay cosas que no han cambiado, incluso se han agravado con el tiempo. 
Os adelantaré que las relaciones con otras madres me han deparado, cómo decirlo...alguna sorpresa que os contaré en un próximo post. 
Tampoco puedo guardarme para mi que ese curro digno se desarrolla en un área de negocio que jamás hubiera imaginado para mi: la banca suiza...acojonante.

Bueno, todo ésto no era más que para deciros que hemos vuelto la triste de mi hermana Petra "la-vida-es-un-lugar-para-sufrir" y yo, que trataré de compensar su manera de entender la vida con la mía.
Hay dos maneras de encarar las cosas: con sentido del humor y con lamentos. Entre nosotras cubrimos ambos aspectos.

Un beso a todos y gracias por vuestra visita!!

3.28.2008

Con el culo al aire

Muy buenas.

Llevo siglos y más siglos sin publicar, pero no por falta de anécdotas, no...por exceso de pudor.

Hasta que no lo supero no me puedo exponer, queridos,(ni brindaros la posibilidad de que veáis que siempre hay uno más desgraciado que tú).

Para los que no me conocéis, trabajo en una empresa municipal de mi ciudad. Una de mis atribuciones es, nada menos, que ser la primera imagen de la empresa (sí, sí, has leido bien).

Hoy voy a contar aquí, para hacer un poquito de autoescarnio, cómo se te puede joder una tranquila mañana de un lunes cualquiera, así, sin verlo venir.

Para este trabajo he tenido que aprender a maquillarme y andar con tacones (lo que me ha costado no pocas torceduras de pie y varios "mecagüen" contenidos...no queda fino, no?).

Pues hace unos cuantos lunes, aquí estaba yo, dando el pego, arregladita y muy formal...hasta el momento en que llegó una visita para uno de los directores.

Ahí se jodió el día.

Los que no tenéis que sufrir una camisa con forma (no de esas que usan los tíos que son igual de anchas por el pecho que por la cadera, no...una de las de chica, el detalle es importante).

El caso es que llegan dos tipos para ver al jefe y una, que es muy educadita cuando quiere, les pregunta si quieren beber algo mientras esperan.

Los tíos, mirando al suelo me contestan en un murmullo..."nononono, gracias, señorita".

Para llevarles a la sala de espera hay un pasillo muuuuuy largo y yo acostumbro a darles un poquito de charla para que o se les haga pesado, pero los tíos, nada, ni palabra.

Claro, yo pensé que eran un poquito estirados o bien que llevaban estreñidos un mes, que con estos del PP nunca se sabe, y si no mirad la Espe, como se las gasta!!

Bueno, algo me dijo que la cosa no iba bien por que los tipos no me miraban a la cara cuando les hablaba y, sin embargo, mis compañeroas me hacían gestos.
Entre que muy espabilada no soy y que no estoy acostumbrada a que me hablen por señas pensé: "Ya está: llevo un moco colgando cual troll al anochecer". Saqué un kleenex de mi bolsillo y, disimuladamente, me soné la nariz.

"Ya está. Asunto zanjado".

Por supuesto, eso no sucedió.
La cosa iba de mal en peor, porque no sólo me hacían gestos indescifrables, sino que empecé a percibir codazos y risitas.

"Coño, con el moco persistente...pero si acabo de limpiarme. Pues no va a poder conmigo!!!

Total, que dejo a los señores estirados en la sala de espera y vuelvo para mi sitio.
Mientras voy andando para la entrada, empiezo a notar una brisa, mas bien fresca, nada menos que en la tripa.

Sí, tíos, sí...la pesadilla de cualquier quinceañera (qué quereis, aun no he superado esa etapa!):
La camisa se me había abierto, pero no un botoncito, no..eso hubiera sido recuperable: se me abrieron los 3 centrales (vale, sí, he engordado un poco desde que compré la camisa, pero no sabía que tanto!).
Me paseé medio en pelotas por toda la oficina y los hijos de puta de mis compañeros, en vez de avisarme abiertamente, se dedicaron a hacerme gestitos que mi cerebro a medio hacer no descifró de modo correcto.

Tras eso, como buena aprendiz de funcionaria, me tuve que coger la baja por depresión y llevo un pastón en psicólogos.
Ah! También me he puesto a dieta

Aún no lo he superado...

1.01.2008

Año nuevo...y??


Buenas:
Hace un huevo que no publico ni mi nombre, pero como debo ser la única española que se ha levantado a las 9 de la mañana, aprovecho para dejaros aquí un "feliz año nuevo" a todos. Es frustrante este puto día.
Me explico....
Me he despertado a las 9 de la mañana con un hambre de lobo (sí, soy de las que no se conforman con un café rápido) así que, ilusa de mí, me he puesto 3 jerséis, un gorro de lana y mis botas de 7 leguas dispuesta a encontrar una panadería y una floristería abiertas...JA!
Bajo a la calle y la imagen es desoladora: cajas de petardosvacías, mierda por doquier (vale, también los de la limpieza tienen derecho a comerse las uvas), potas all around, papelinas vacías y abiertas cada 2 pasos y...NI UN SÓLO BAR ABIERTO!!!Diosssss....se habrá cometido una falla en el contínuo espacio-tiempo y me habré despertado en Canadá???
Habrá funcionado el chocar 2 veces los talones para teletransportarme a casa que intenté anoche en medio del atasco, pero con mi sentido de la orientación apunté mal y estoy en Paquistán??
He dormido tanto que en medio ha habido una tercera guerra mundial donde han fenecido todos los taberneros??
No, queridos, no...simplemente es día uno de enero en Madrid y la primera panda de niñatos quinceañeriles borrachos perdidos con la que me cruzo me devuelve a esta cruda realidad. Pero yo, cual vieja que se cuela en el bus, no me achanto y sigo, intrépida, a la busca y captura de una barra de pan que poder tostar y untar con tomate y una floristería donde poder comprar un ramo de margaritas (sí, qué pasa? soy una sentimental). Las calles están vacías de gente, pero el espacio que no ocupan se ha sustituido por las huellas que dejaron anoche: vasos de plástico vacíos, algún cubito de hielo aún sin deshacerse del todo, un olor ácido, serpentinas, confeti y...¡mierda! una barra de pan ahí tirada (tranquilos, no la he cogido).Tras media hora vagando, he tenido que rendirme.
Ahora estoy aquí, con una taza de café bien calentito, una tostada de pan de molde que se ha reblandecido al contacto con el tomate y con una margarita de esas con ventosa para poner en el parabrisas del Seat León....feliz año nuevo, cabrones!

10.26.2007

MÚSICA DE VIERNES



A callar.

Y a escuchar.

Buen fin de semana.

10.25.2007

MemEnigma




Siguiendo una más de las buenas ideas de Germánico, aquí va mi aportación al meme propuesto. A continuación pego sus palabras para que, quien quiera seguir sólo tenga que cortar y pegar:

Atención amigos y no tan amigos de esas cadenas llamadas memes: les insto a que sigan esta. Consiste en poner una imagen, con la que se pretende sugerir algo, y dejar que los que pasen digan lo que a ellos en particular les sugiere. Obligado es que quien cuelga la imagen jamás diga qué quiso decir, de hecho no debe ni comentar, para evitar la tentación de dar pistas. ¿Quién se atreve?. Esto no es nominal. Tómenlo o déjenlo. Adjunten este texto u otro similar. Con las características apuntadas se parecerá mucho más a un meme, y la blogosfera podría llenarse de color y misterio. ¿Hay valor o estoy solo?.
Nota: La foto la he cortado de la página "Images insolites de la semaine"

10.10.2007

CUMPLEAÑOS

Queridos míos:
Con motivo de mi cumpleaños, quedáis todos invitados a degustar virtualmente esta tarta de fresas (frutillas para los argentos) ...podéis respirar tranquilos: no la he cocinado yo!

9.26.2007

Seres: el Gordo



Amiguitos míos:

A falta de anécdotas propias que me apetezca que sean leídas, he decidido empezar una serie que, como ya ha sucedido con anterioridad, seguramente se quedará en el capítulo I, pero que no sea por intentarlo...

TODOS, absolutamente, contamos con un colega en la pandi conocido como "EL Gordo", "Chichas", "Pipo", "Zampabollos", ó un largo etc.,

Mi gordo, vamos a llamarle "El Jarto", se distingue por ser un ansias en todo lo que se ponía a su alcance. Hasta límites insospechados, en serio, así que no creo estar faltando a la verdad ni hiriendo la sensibilidad de nadie, puesto que mi gordo no tenía un problema, tenía una afición: excederse.

Nos metía en unos líos espectaculares porque, como era tan "jarto", no se podía contener en nada.

Por ejemplo, en la época de los 18 a los 23, en la psicopandi con la que yo me movía, ni dios tenía el carnet de conducir más que el Jarto, lo cual no trajo no pocos problemas.

Ejemplo 1:

Pietra: Eh, tíos? Nos vamos a pasar el día a la sierra? (Es lo bueno de ser un desocupado a esa edad, que hacíamos lo que nos daba la gana sin entrar en disquisiciones morales sobre el deber).

Jarto: Qué idea más buena! Yo os llevo, chicos. Eso sí: no tengo pa caldo, así que os toca acoquinar (en mi barrio hablamos así, qué se le va a hacer...ni coles privados, ni hostias!)

Sancho: Ya está el puto gordo sacándonos la pasta para tener gasolina para el resto de la semana, serás cabrón!!

-Ah, mmmh....esto...por cierto, he pillado 25 gramos de petas, 3 corderos para asar, 40 donuts, 25 litros de calimocho y 30 de cerveza...habrá bastante?? Tocamos a 5 talegos per cápita

(Todos a coro): Tu flipas, chaval!! 5 talegos?? Que te den por culo. Toma 5 libras y adminístralas con prudencia.

Allá que nos fuimos, tan contentos a la sierra.

Ya de camino nos la preparó circulando con Ford Orion a 160 por hora y con 7 dentro...por supuesto nos paró la guardia civil.

El contaba con una habilidad peculiar: podía conducir a toda caña y hacerse porros con la mano izquierda, a la vez, así que, cuando nos paró la benemérita íbamos, cuando menos, bastante perjudicados.

Guardia civil: -A ver, carnet de conducir. (Husmeando cuando se abre la ventanilla): salga del coche inmediatamente.

Qué vas fumando, chavalote?

-Quién, yo?(Sacudiéndose al tratar de aguantar la risa)

-No, mi madre. Tu me has visto cara de tonto, chico?

- No, no, no...por dios, es que no se que se ha figurado usted, pero yo fumo Fortuna.

- Mira, por listo me vas a pagar esta multita y da las gracias de que no te lleve conmigo al cuartel.

En fin. Así se las gastaba el Jarto.

En otra ocasión nos fuimos de acampada (alias "acampedo") al Escorial y Lebeche puede dar fe de ésto.

Éramos 11 (10 tíos y moi, que nunca he sido una señorita), dormíamos todos juntos... EL 1ER DÍA. Luego hubo que crear subdivisiones porque el Jarto se acostaba completamente perdido y nos obsequiaba con ronquidos, ruidos guturales de diversa catadura y unos efluvios insoportables...vamos, que acabó durmiendo solo con el pobre Mariano, que se tomó una revancha que habrá de ser contada en otra ocasión.

En esa acampada acabaron echándonos del camping, entre otras cosas porque nuestro bienamado Jarto, cuando se encontraba borracho y solo en la vida pegaba unas voces que casi nos cuesta nuestra integridad física.

En fin, amiguitos, éste es mi gordo, ahora os invito a que expongáis en los comments una comparativa ...Ja!

NOTA: No me vengáis con gilipolleces de que esas no son maneras de hablar de los obesos, que si es un problema, etc., que éste no es un blog políticamente correcto, aquí vale decir las cosas espontáneamente, e incluso insultar (menos a mí, que os borro el comment y me quedo tan pancha).

9.18.2007

Ora et labora










- Hola, buenas tardes, señor albañil. Es usted consciente de que debajo hay una oficina y que con ese ruido infernal lo único que queremos hacer es suicidarnos los unos a los otros??

- Señorita, si no le gusta su trabajo, haberse hecho obispo








....será joputa!

8.01.2007

Una china en mi zapato

* (Esta foto ha sido volcada sin ningún permiso del blog de mi amigo Borch porque emula perfectamente el estado de ánimo que impulsó este post).


Bien, amigos, ha sido un largo periodo de retiro blogístico, pero hoy me come la mugre espiritual y necesito exorcizar demoños (me encanta este palabro).

La pasada Semana Santa, estaba con la parienta en la piltra echando una siestecita de esas de pijama y orinal, que decía mi abuela, cuando un inoportuno timbrazo vino a distorsionar mis ondas alfa (se me quedó la cara como la de nuestro seleccionador, también conocido en círculos bingueros como "El Chuzo de Hortaleza").

Por supuesto, quien abrió la puerta no fuí yo, sino el bueno de C., que con tal de no oirme refunfuñar paga.

Pasó un rato y yo le oía hablar:

-Eh? Cómo? No...no, gracias, de verdad que no.


Pero la puerta no se cerraba.


-No, mira, de verdad, es que no me interesa...sí, venga, va otro día ya...si eso ya eso.


PUM. Al fin, la puerta se cierra tras unos 3 minutos desde la llamada.

- C., tío, pero ¿quién coño era a estas horas? ¿Es que la gente no sabe que en un país civilizado hasta las 6 no se debe llamar a las puertas???
-Pietra, no te sulfures y trata de dormirte, que acabo de tener una de las conversaciones más surrealistas de los últimos tiempos.

(Yo ya, totalmente despejada)

-Ah, sí?? Cuenta, cuenta...
- Pues nada, abro la puerta y me encuentro a 2 chinas jovencitas que me preguntan mi nombre y si me apetece charlar un ratito sobre la biblia...hay que joderse...


(Ojiplática, me quedé, pero mi chico, con el pragmatismo que le caracteriza):


-Venga, vamos a dormir un rato y luego entro en detalles y deja ya de flipar, que tampoco es para tanto!
-Que no es para tanto????? Amos a ver, si yo tengo unos preceptos que sigo a rajatabla, podrían resumirse en : creo en la siesta sobre las demás cosas, venero el sueño a media tarde que me da la vida y...bueno, cómo quieres que no flipe si un par de chinas se aparecen en casa a las 4 de la tarde a hablar de la Biblia?? Es muy bueno, tío. Si vuelven, déjamelas a mí, que tengo una contestación de mi abuelo que estoy deseando poder emular!!!

Total, que pasaron unos días sin saber nada de las chinas, hasta que el domingo alguien llamó a la puerta justo cuando estaba a punto de dar jaque mate a C. (es que en el ajedrez con reloj, arraso), C. se asomó por la mirilla y volvió hablando en susurros:

-Hostia, tía: las chinas

Yo, todo chula:

-Tú déjamelas a mí, que les voy a quitar las ganas de ir evangelizando sin ton ni son a la gente... (no, amigos, es que no aprendo...)

Abro la puerta y me encuentro con 2 chinas con una cara de buena gente que no os hacéis una idea. (Sin entrar en detalles: no sé por qué cojones, pero a mi los orientales me enternecen, me parece que no podrían matar una mosca...Lo sé, no tiene ningún tipo de lógica, es sólo algo instintivo)

-Hola bueno día. Podlíamos hablar con señol C.?

(Tsé, como si fuera su primo...menudas confianzas, pensé yo, mientras C. se escondía en el salón para que no le vieran).

-Cuanto lamento deciros que no está en casa. Puedo ayudaros yo? (se me afilaban los dientes).

Ahí se me fué el guión a tomar por culo. Las miré a la cara de buenas que tenían y supe que iba a ser incapaz de meterlas el corte made in my family que tenía preparado...soy una floja!

-Claro que sí, señora. Le apetecería a usted hablar de la Biblia?
- Pues hombre, así a bocajarro...mas bien no, pero si quereis, pasáos otro día, os invito a un café y hablamos de algo que nos interese a las 3. (Mierdamierdamierda...de verdad las acabo de invitar a café? mmmmh...parece que sí).

Por supuesto, volvieron. Y no una ni dos veces, sino 5. Ante tamaña insistencia, a la 5ª, las invité a pasar y tomar un café.
Una de ellas, Lisa, era la más espabilada y hablaba un castellano medianamente correcto.
-Así que usted se llama pietra, eh? Como plimela mujel.
-Mmmmhh...corrígeme si me equivoco, pero la primera mujer no se llamaba Lilith??
-Noooooo....jijijiji...se llamaba Pietla.
- Ya veo. Mira, casualmente tengo encendido el ordenador, os parece que salgamos de dudas?

Sí, amigos, sí: con 2 cojones las conecté al Google, las metí en una página donde se escribía sobre quién era Lilith y allí las dejé tomando notas (es cierto, os lo prometo).
Total, que así anduvimos unas cuantas visitas más en las que me enteré de que no eran chinas, sino coreanas, y que habían venido a predicar su religión, que es la Iglesia de Dios y se tiraron intentando bautizarme todas y cada una de las visitas, ahí aprendí del arte del toreo a dar capotazos y estrechar mi cintura...ja!

Así pasaron los meses, hasta que me llamaron del sitio donde he empezado a trabajar ahora y me dí cuenta de que iba a necesitar a alguien que me ayudara con la casa, así que no se me ocurrió nada mejor que llamar a una de ellas y preguntarle si conocía a alguien...se ofreció voluntaria y ha estado currando en mi casa 2 meses, con resultados bastante curiosos, dicho sea de paso.
También se han sucedido anécdotas porque, como no la veía, nos comunicábamos a través de notas, del tipo:

-Hola Lisa, por favor, podrías limpiar bien las baldosas de la pared del baño?
- Sí, cómo no....que quiere decir pared?

7.03.2007

Oigo vocessss

Bufff, después de 2 meses de vacaciones bloggeras se me hace raro volver a publicar mis vergüenzas (jejeje).
Bueno, pero allá voy.
Volví de Montmeló y encadené sucesivamente una faringitis y una bronquitis tras las cuales mi voz nunca volverá a ser la misma (sic!).
Como odio a los médicos, no acudí a ellos hasta casi cagarla irremisiblemente.
Para no aburriros resumiré diciendo que mi periplo vírico terminó con un bulto muy sospechoso a la altura de la nuez. Era tan feo y tan gordo que la parienta me mandó al matasanos cagando hostias*
Como a pesar de ser de izquierdas, le tengo mucha fe a la medicina privada (sobre todo por estas fechas en que la sanidad pública te da hora para dentro de 2 meses si estas terminal, vamos) acudí al otorrino una mañana bastante nerviosa.

He de decir que cuando me pongo nerviosa mi lengua adquiere unas habilidades prodigiosas y actúa mucho más deprisa que la neurona más rápida de Germánico, lo cual es mucho decir, eh?
El caso es que estaba el tipo haciéndome un tacto (así lo llaman, pero no seáis cerdos, que me lo estaba haciendo en el cuello) y yo me puse nerviosa y empecé a hablar sin procesar primero y nada menos que le solté:

-Sea sincero, doctor...ya me ha salido la nuez ¿cuánto tardarán en crecerme los huevos?

El tipo se quedó a cuadros, pero yo...yo me quería morir y no podía creer que le hubiera dicho eso!!
Menos mal que le dió la risa y me comentó que ojalá la gente fuera al médico con sentido del humor, pero para mí fue bastante bochornoso!
Lebeche... cuán sabio es tu padre...tu ya sabes por qué lo digo

*nota para Juampa: cagando hostias quiere decir a toda pastilla, rápido, velozmente.

5.09.2007

Ay quien maneja mi barca, quién


Bueno, amiguitos...este finde se puede liar parda.
Me voy a Montmeló a ver las carreras y a hacer el marimacho, que es lo mío. Tiemblo de pensar en que alguna pietrada en tales circunstancias me puede costar cara.
Pampezar, me voy con otros 4 desgraciados en una autocaravana, lo cual promete (estoy poniendo una vela a santa Rita para que mis compañeros de viaje hagan bien la digestión, no les huelan los pies y me dejen fumar porros dentro de la caravana).
Vamos a ver, que ya os contaré. Llevo en el botiquín 200 ibuprofenos, 2 cajas de aerored, unos cascos para insonorizarme del mundo, batería para el móvil y tiritas (sí, qué pasa...nunca se sabe suando te va a salir una ampolla).
También me he metido en la bolsa un diccionario de finlandés (finés?)- español...por si se pone a tiro el Raikkonen, que es un sieso, pero a mi me pone!
Además llevo una barra de pan y tumaca, para pasar desapercibida en el desayuno....

¿se os ocurre que más puede ser necesario?? Espero ansiosa vuestras propuestas.
Buen finde para todos

5.06.2007

Cierre del local



Queridos amigos: estoy pelín quemada, así que me tomo unas vacaciones (espero que no por mucho tiempo, pero no lo sé).

A quienes ya tienen mi correo, seguiremos en contacto, a quienes no... en fin, nos veremos por la red.

Abrazos a todos

4.24.2007

Yo, Pietra


Hoy estuve de visita en casa de Benjamín y leí un post bastante divertido que se llama "No me gusta",
en el que nos invita a hablar de las cosas que no nos gustan del pais en el que vivimos.
Bueno, les recomiendo que lo lean porque está muy bien.
El caso es que me ha traído una anécdota a la memoria de hace bastantes años, cuando era una irredenta chavalita a la que no le achantaba nada: ni la edad del contrincante, ni el lugar, ni los motivos para discutir.
Comentaba yo que, al igual que Carlos, si algo me da por culo profundamente son las señoras que no son tan mayores, que se te intentan colar en cualquier fila: lo mismo en la panadería, que en la oficina de Correos, que en el autobus.
Ahí quería yo llegar.

Cuando iba al instituto, entraba a las 8 de la mañana y tenía que coger un autobús a eso de las 7.30, cuando aún no han puesto ni las calles, vamos.
Como siempre, aquí va una puntualización: yo antes de tomarme 2 cafés al menos, no soy persona, no sé hablar, ladro. La parienta directamente no me dirige la palabra hasta cerciorarse de que he desayunado. Sí, soy insoportable y lo reconozco. Mea culpa. Es lo que hay.
Esto ha sido así desde pequeña, así que imagináos una Pietra adolescente, todo chulita y subidita, a las 7.30 de la mañana esperando el bus en pleno invierno para ir a Historia del Arte...bufff, sólo de acordarme me sale espuma por la boca!!

Bien, pues ahí estaba yo, con el ojo pegado, cuando ¡por fin! llega el bus. Tardó tanto que éramos bastantes esperándolo, pero yo estaba la 2ª, después de otro chico joven.
El caso es que cuando ya estaba dentro, localicé el único asiento libre que quedaba, y hacia allí me dirigí.
Bueno, pues cuando ya tenía las piernas flexionadas, una vieja (bueno, no tanto, unos 60 le calculé yo) más rápida que la pipa de Lucky-Luke...se sentó...la muy hija de puta se sentó, intentando quitarme el sitio que ya tenía yo adjudicado.
¿qué hice yo? ¿sin desayunar y tras esperar el maldito bus casi 20 minutos? Nada, continuar el movimiento natural que había comenzado antes de que la vieja-rapaz me lo intentara quitar.
Sí, señores, me senté ENCIMA de ella.
No podéis figuraros el chocho que armó, la hija de puta. La conversación (a gritos por su parte) vino a ser ésta:

- Pero, ¿qué haces? ¿Te quieres quitar de encima?
- No.
-Que te quites de encima, niñata!
-No. El sitio es mío, yo estaba antes y si usted tiene la flexibilidad necesaria para realizar el escorzo que ha hecho para quitarme el sitio, es que no necesita que la ceda el asiento, así que vamos a ir juntitas, juntitas hasta mi parada...usted verá lo que le conviene.
- Que te quites de encima, niñata de mierda!
- Señora, sin faltar, que es muy temprano y le va a subir la tensión.

A esas alturas de la discusión, el resto de viajeros empezó a intervenir, sorprendentemente, a mi favor:
- Señora, que la chavalita tiene razón, que es usted una aguililla y abusa de que es mayor que ella para quitarle el sitio! ¡Estas viejas, siempre igual! (juro que un tío dijo eso).

Para no eternizarme: la tipa se acabó levantando, me miró con odio y me dejó el asiento. Yo le aguanté encima por lo menos tres paradas..jajaja: la venganza de los jóvenes!!
Sé que esto me pasará factura, pero entre tanto...mmmh...qué gustazo me dí!

4.23.2007

Amanece, que no es poco

Empiezo este post con el título de la sin par película que tanto me ha hecho reir para contar a quí algo que no me ha hecho ni puñetera gracia...y es que yo pongo un circo y me crecen los enanos.
Vais a pensar que siempre me pasa lo mismo, pero no por usual es menos molesto.

Como todos los lunes, después de haber pasado más tiempo del habitual en casa, toca zafarrancho marujil con todo lo que eso conlleva: gatos acojonados por el aspirador bufando a su propia sombra (qué quereis...a mi me estresa un huevo), pelos de los susodichos hasta en el alma (con su pertinente alergia, of course), lavaplatos y, tras éste, lavadora ( que si pongo los 2 a la vez, petan los plomos), bajar a por el uniforme del curro a la lavandería...vamos, de todo menos relajación.
Bien, pues cuando voy a sacar la ropa de la lavadora, ésta ha decidido que centrifugue yo con los piños, porque ella está en huelga, el lavavajillas ha empezado a escupir espuma, pero lo he atajado a tiempo.

Me las prometía yo muy feliz, aunque cansada: ya tenía todo el curro hecho y aún me sobraba tiempo para pegarme una buena ducha, de esas largas y relajantes y preparar la comida en la cocina recién fregada.

Bien, pues aquí viene.
Mira que me tiene dicho mi padre que no ande descalza, que me puedo clavar algo...y yo ni caso.
Iba con el albornoz puesto y la toalla en la cabeza, entro en la cocina y...plas! Hostión de espaldas, frenada por un sillón estratégicamente colocado, que ha evitado que rompiera la crisma.
Pero os preguntaréis, qué, qué coño me ha hecho resbalar...nada, una menudencia, un regalito de mi gato: el muy cabrón rencoroso se marcado un truño fuera de la caja en clara protesta por el ruido del aspirador (es que los gatos son muy vengativos), así que vuelve a ducharte, recoge la mierda de gato (que no hay cosa más repulsiva), vuelve a fregar la cocina y olvídate de la siesta...un día sin siesta es más largo que uno sin pan....aaaaains!!

Pero habrá que decir, como en la peli de Cuerda que amanece, que no es poco!

4.18.2007

Son aquellas pequeñas cosas...

El amigo Juan Pablo me ha enviado esta cadena (meme) en la que propone una vuelta al pasado. Hemos quedado en contar la verdad y la mía (no podía ser de otro modo) es cruda...aunque no hay mal que por bien no venga y de todo aquello también se aprende!! Vamos allá.

Yo hace 10 años: En la Autónoma, estudiando Filosofía. Reponiéndome de un enorme golpe del destino que no pienso contar (porque no tiene gracia, eh? que sabeis que a mi me va la marcha del autoescarnio). De garito en garito, de concierto en concierto y fumandome Jamaica. Living la vida loca, vamos.

Yo hace 5 años: Pasando más frío que en la guerra en Roskilde, Dinamarca. Haciendo una tesina sobre Cioran y flipando con los vikingos. Intentando sobrellevar otro desastre vital (qué le vamos a hacer).

Yo hace 1 año: En el paro, preparando una oposición y un viaje a Londres para la famosa boda de mis desgracias. Terminando un tratamiento médico chungo, pero contenta, con proyectos y ganas de seguir hacia adelante.

Ayer: Martes. Recogí a mis tíos de Zaragoza de camino a Méjico y comí con mi amigo Ignacio en un restaurante griego. Luego a currar, House y a la cama.

Hoy: Bloggear por la mañana con los amigos carlos, Lebeche, Juampa, Mavi y resto de la troupe (gracias chicos, por alegrarme las mañanas). Ahora mismo trabajar y deseando que lleguen las 8.30 para irme a casita.

5 canciones de las que me sé toda la letra: Qué desilusión, de Leño; La ciudad de la furia, de Soda Stereo; Across the universe, de los Beatles; Stairway to heaven, de los Zeppelin; Suspiros de España, popularizada por la Piquer (me sé muchas más, y hasta las sé tocar con la guitarra, eh? ja!).

5 lugares ideales para visitar: Bután (sí, qué pasa?), Polinesia, sur de Argentina, Gabón y Santander.

5 comidas que me gusta comer: Aquí ya se pone fea la cosa porque a mí lo que más me gusta del mundo es comer. Veamos: Cus-cus, el pulpo en todas sus variedades, el cordero al curry que preparo yo (aunque esté mal decirlo), la lubina al horno, el cocido de mi madre...diosssss, ahora voy a dejaros un rato para picar algo!

5 juguetes favoritos: Mis gatos (lamentablemente para ellos), el ajedrez (perdona papá por catalogarlo como juguete), el mus (cuando quieras, Carlos), el parchís (siempre que nos juguemos la pasta) y el risk, aunque pierdo casi siempre (se ve que no soy buena estratega).

Dice el Juampa que el objetivo es conocernos un poco mejor, yo creo que es un ejercicio de memoria! Se lo mando a Kala (aunque, tal vez tarde en leerlo), a X'stian, si le apetece (que no las tengo todas conmigo) y a nadie más porque, para variar, los que yo conozco ya lo han hecho.


4.16.2007

Donde no hay mata, no hay patata

He decidido empezar con esa manchegada que me enseñó mi abuelo y que se usa para decir que de donde no hay, no se puede sacar, que no se le pueden pedir peras al olmo, que...en fin, cuán rico es nuestro refranero! Pues todo eso, amigos, podéis aplicarmelo a mí sin miedo a equivocaros.
Como dije en mi primer post, no me caracterizo por haber tenido demasiada suerte (se ve que cuando nací, las nornas andaban tejiendo algo más importante que mi vida...las hijas de puta!).
Hoy quiero remontarme a uno de esos momentos que en las pelis americanas vienen acompañados de música de violines, el mar está de fondo con una puesta de sol, el chico es rubio y huele bien...en fin, como ustedes habrán adivinado, hablo de...tatachaaan sí: el primer beso (con lengua, eh? que de los anteriores no me acuerdo).

Tras haber leído este post, entenderán la razón de por qué se me quedó grabado a fuego si ni sonó música de violines, de fondo tenía el pico Ocejón, eran las 4 de la tarde, el chico era hindú y olía a...bueno, vale, de eso no me acuerdo. Sin embargo sí que me marcó, sí.
Cuando llegaba el verano, en el pueblo poníamos una hamaca, que colgábamos entre dos árboles para que quedara justo en la sombrita.
Yo llevaba todo el verano tonteando con este chico, que era mayor que yo. A la estúpida edad en que aconteció esta vergonzosa anécdota, eso de ir de mayor molaba un huevo (nunca, nunca me puse relleno en las tetas para aparentar mas edad, eh? eso que conste).
Por fin, él se atrevió a venir a mi casa a media tarde de un mes de agosto tórrido (como vuestras mentes) con la excusa de ver unos vídeos musicales nada menos que de Status Quo (con dos cojones, sí señor!).

Engañé al efebín para que me siguiera al patio, aprovechando que mis padres se habían ido a dar un paseo por el campo. El pobre, que además de ser un niñato, era guiri (extranjero, Juampa) vino detrás de mí confiado en que esa tarde pillaba...con lo que no contaba era con la "pietrada" que le esperaba.

Me puse en plan seductora mientras me dirigía a la hamaca que, estratégicamente yo había cambiado de árbol para que no nos vieran desde la calle. El destino dio su primer aviso cuando me torcí el pie sin llegar a hocicar, pero jodiendo el efecto "femme fatale" que pretendía dar yo al asunto. Reponiendome del susto y ya sin ápice de glamour, cojeando me dirigí a la hamaca más para poner el pie en alto que para ejecutar mi plan conquistador, todo sea dicho.
El chaval al ver hacia donde iba yo, se vino arriba. Me siguió hasta la hamaca de mis pesadillas y entonces...sí amigos, si creíais que ya lo había contado todo os equivocais: aquí va otra de autoescarnio.

El tipo se vino a la hamaca en la que yo ya me había tumbado y desde la que le miraba poniendo ojitos (estaba a punto de llorar por el dolor de tobillo que tenía) y entonces...¡zas! en cuanto se recostó a mi lado y me besó, la hamaca dió una vuelta de 360º expulsándome como si fuera un objeto sideral y casi arrancándole los labios al pobre chaval (ya os dije que soy de dentadura "poderosa", como Ronaldinho).
El tío me miraba con los ojos fuera de sus órbitas mientras se cagaba en todas las putas en hindú...y del labio inferior le salía una gotita de sangre.

Tras esa experiencia, tuve que esperar bastante tiempo para reunir el valor necesario para dejar a algún galán acercarse a mí, creyendo que estaba maldita,¿ no sois de la misma opinión?

4.10.2007

¿Ah, sí? Pues yo más!

Llegando a una edad, nuestros amigos empiezan a casarse...gran putada, sobre todo cuando tienes (como a mi me sucedió hace 2 años) 12 bodas en el mismo año.
Y digo gran putada porque una boda implica (para las chicas): vestido, tacones, maquillaje, peluquería, etc, etc; vamos un pastón.
Si encima úna, lo mas alejada del suelo que ha estado en su vida ha sido a través de las suelas de unas all star, pues vas jodida.
Antes de las bodas me tiro un par de días con mis únicos zapatos de tacón (robados a mi amiga Danvers) poniendo a prueba mis tobillos.
Tampoco me suelo maquillar, así que toca probar y jugártela para no parecer un payaso o un putón verbenero.
En fin, pues de tacones y maquillaje no, pero de fulards controlo un huevo!
Este día en concreto, tenía una boda en Inglaterra (de la que ya os he contado). Quise hacer patria y me dejaron un mantón de manila muy bonito que, a última hora y con las prisas, se me olvidó en Madrid.
Imagináos mi cabreo cuando llegamos al hotel y veo que me va a tocar ir sólo con un corpiño sin mangas y en Inglaterra (podía llover, hacer viento, o cualquier contingencia meteorológica de las que castigan a la Pérfida Albión).
Hice de tripas corazón y rogué que la ceremonia no fuera dentro de una iglesia (porque aquello de llevar los hombros al aire está mal visto). Se escucharon mis plegarias y fué en el patio de un castillo muy bonito del siglo XII, pero aun así, la hermana del novio me dejó un pañuelo para cubrirme un poco los hombros.
Bien, pues íbamos todo maqueados hacia la ceremonia, cuando mi chico pisó un charco con sus zapatos nuevos y yo, como perraca que soy, me empecé a descojonar y a llamarle torpensen. C. , que en el fondo es un bendito, se limitó a mirarme de soslayo y no hacerme puto caso.
Pero, una vez más, el destino no me dejó salir triunfadora.
Estábamos llegando al castillo cuando, en el empedrado de las calles de Lewes, uno de mis tacones se encajonó, provocando que uno de mis tobillos se doblara en un ángulo imposible desbaratando mi "glamour" canillejero.
El hostión de boca que me metí, delante de todos los invitados de la boda fué de aúpa, pero lo peor fué que el pañuelito que me habían prestado fue a caer justo, justo sobre una mierda de perro tamaño ensaimada (aun doy las gracias de que fuera el pañuelo y no mi cara).
El pañuelo para tirarlo y los zapatos se libraron de la quema porque a los 20 días tenía otra boda.
Moraleja: aunque la mona se vista de seda....
Amigos, para que no me sienta tan desgraciada, os invito a que me contéis vuestros momentos de ridículo mas espantoso (os aseguro que es terapéutico)

3.31.2007

Al galope, mis valientes

Hace unos años llegó a mi pueblo una familia gitana, de Córdoba, que nos alegró la adolescencia llenando el campo de caballos que nos dejaba montar gratis para que "estiraran las patas" por el monte cercano.
Al dueño se le conocía por "Pepe-el-de-los-caballos", que en mi pueblo la gente se complica la vida lo justo.
Pues Pepe-el-de-los-caballos resultó ser un hijo de puta redomado, pero eso sí: muy salao.
Se instaló con su familia en un chamizo que se hicieron entre los 6 (padres, hijos y algún tío), rodeó su terreno con una tira de alambre de espino, y...hala, a tomar por culo: habemus domum
Pepe-el-de-los-caballos sólo sabía hacer dos cosas en el mundo: domar caballos y bajarse todo el vino de la ribera, pero con todo, hasta cuando estaba vinagre, era un tipo muy gracioso.
Pues bien, mi madre tuvo la genial idea de mandarnos a mi hermano y a mi, sin conocerlos de nada, a "...echarles un cable: Pobrecillos, son nuevos en el pueblo y ya sabéis que aquí son muy cerrados y nadie se va a ofrecer a ayudarles"..."coño, mamá...baja tú, que menudo morro..." Porfiar con mi madre era una supina pérdida de tiempo, así que nos resignamos y bajamos a ayudar a los nuevos.
Eran increíbles, pero me reservo para un futuro post, que el tema da bastante de sí.
Como premio a nuestra amabilidad, Pepe nos invitó a montar a caballo gratis todos los días que quisiéramos, así también les hacíamos el favor de salir del cercado (a los caballos, eh?)
Los susodichos caballos eran yeguas, todas menos un semental (Rayo) que sólo podíamos montar cuando las yeguas no estuvieran "altas" (en celo, vaya).
Pues un domingo por la mañana, mientras los colegas estaban en misa, a Tito y a mi se nos ocurrió la fantástica idea de pedirle a Pepe un par de monturas. Él nos comentó que sólo podía dejarnos a Rayo y a una yegua (la Cigala) con más años que la Tana, porque las demás estaban en celo o criando, pero en sus propias palabras: "...como la Cigala está tan mayor, ya no cela".
Sus muertos.
Lo echamos a suertes y a mi me tocó "el Rayo" y a Tito "la Cigala". Decidimos ir a dar una vueltecita por el pueblo, aprovechando la salida de misa para fardar un poco...¡madre mía, lo bien que nos hubiéramos quedado en casita!!
La gente se encaminaba ya de misa hacia el bar cuando mi hermano decidió forzar la máquina y me adelantó a un trote ligero. Éste, amigos mío, es el momento catártico del relato:
La Cigala, de buenas a primeras y sin corresponderle a la edad levantó su rabo muy ufanamente ante los hocicos de mi caballo, que, claro, a "la olor" (así lo dicen en la Mancha) de lo que tenía delante se puso de un verraco insultante, desenfundando un metro de rabo, que para sí lo quisiera Rocco Sigfredi.
Os preguntaréis cómo es posible que sepa ese dato si yo iba encima del caballo, no?
Pues, amigos míos, porque a los 2 segundos de que Cigala le mostrara sus mieles, Rayo se puso a rebufo, con las aletas de la nariz abiertas de par en par y, sin cortarse ni una cala, se la calzó...con mi hermano aún montado en la silla...
No queréis imaginar la operación rescate en semejantes circunstancias. Para colmo a mi me dio un ataque de risa que me impedía actuar con eficacia. La gente del pueblo dejó sus vermús y se acercaron...no, queridos, a ayudar, no...a descojonarse (lo juro).
Por fin mi hermano pudo salir y evitar el empalamiento (Rayo no reparaba en especies, el iba a lo que iba) y allí dejamos a los tortolitos...a lo suyo.
Pepe-el-de-los-caballos, lejos de solidarizase con el culo de mi hermano, nos echó una bronca que te cagas por dejar al Rayo: "...apretarse a la Cigala...con lo mayor que es".
Vivir para ver!

3.29.2007

Tu primera comida, chispas

Amigos, he decidido empezar a etiquetar mi blog y esta historia, relacionada con mi chico, va a ser la segunda entrega de "La parienta".
A todos nos pasa que, de primeras, queremos causar una grata impresión a la persona que nos interesa e impactarla con nuestras virtudes, no? Pues yo tengo una virtud que, según mi abuela (sí, la que me daba pan con vino y azúcar de merendar) es infalible para conquistar a un hombre: cocino de puta madre...a veces.
Bien, pues ocurre que hacía poco que conocía a C. y se me ocurrió invitarle a comer (siempre fui más de comidas que de cenas) en mi casa.
Yo pensé: a ver, éste tiene pinta de tener buen saque: que se venga a casa a comer, le dejo flipado con mis aptitudes culinarias, le narcotizo a base de Riojas y fijo que repite!!
Qué osada es la ignorancia!!!
Hacía un par de semanas que había vuelto de Roma de visitar a un familiar y me vine con alguna de las típicas viandas italianas: parmesano auténtico (no el del Mercadona), un panetone, pasta de todos los colores...en fin tipo Paco Martinez Soria cuando viene a Madrid con la gallina bajo el brazo...
Tengo una teoría respecto de los italianos que coincide bastante con las expuestas por Schopenhauer (no pienso entrar en datalles, que bastantes problemas tengo ya) y que incluye desconfiar hasta de cuando les pido la hora...bien, pues trayéndome la comida estaba violando mis principios...y a qué precio.
Vuelvo a aquel día que debía haber sido perfecto en el que yo invito a comer a C.
Para dejarle flipado, decidí tirarme el pisto y decirle que había aprendido la AUTÉNTICA receta del pesto (ya ves tú: machacar hoja de albahaca, pero en fin, queda muy guaysss decirlo) y que le invitaba a un plato.
El pobre se vino a comer.
Yo ya tenía la lata de pesto abierta y vertida en una sartén como si hubiera estado currando en la salsa toda la mañana.
Pues nada, que comimos. A mí me supo un poco raro, pero comestible. A él le encantó (o eso me dijo).
La cosa empezó a ponerse fea a la hora del café.
Desde el otro lado de la mesa yo podía oir las tripas d C. rugir, al tiempo que las mías se desperezaban.
Con la cosa de que, sobre todo al principio, no está fino tirarte media hora en el WC, empezamos a disimular ambos, subiendo el tono de voz para encubrir las protestas de nuestros estómagos. Por supuesto, a la hora o así de comer, nuestras pieles empezaron a adoptar un tono enfermizamente gris y, para alivio mío, a la media hora, el pobre C. puso una excusa y se piró medio corriendo (lo ví por la mirilla).
El resultado del puto pesto fué un cólico de tres pares de cojones y la decisión de no volver a fiarme de las latas romanas.
Por cierto, a C.le convencí de que no había intentado envenenarle y repitió muchas veces y con mejor fin.